La explicación es sencilla: "nada ha demostrado ser más consolador, unificante y digno del más feroz respeto que la figura de la Virgen de Guadalupe".
Carlos Fuentes. (El espejo enterrado, p. 156)
Pequeña devota
Santo trueno de atocha
Échame otra, échame otra ¿no le gusta? Se la cambio
Algodonero
Alegres artesanías
Carniceros guadalupanos
Moda de fé
Santas alcancías
Heredando tradiciones
Guadalupanita